El avance del neoconservadurismo amenaza los derechos de género en el mundo

El ascenso de gobiernos de ultraderecha ha tenido un fuerte impacto en las políticas de género a nivel global, impulsando discursos antifeministas como herramienta para mantener el statu quo. Así lo advirtió Helena Varela Guinot, doctora en Ciencia Política y académica de la Universidad Iberoamericana, durante su participación en el ciclo “Diálogos entre feminismos”, organizado por el CIEG de la UNAM y la Universidad de Coruña, España.
Citando a Judith Butler y su obra ¿Quién teme al género?, Varela explicó cómo la lucha por la igualdad es percibida por sectores conservadores como una amenaza que debe ser neutralizada. En su conferencia titulada La embestida contra lo woke: el neoconservadurismo en el poder y el impacto en las políticas de género, alertó sobre el creciente rechazo a los movimientos feministas y progresistas.
La investigadora mencionó casos concretos como el de Donald Trump, quien eliminó políticas de equidad de género en EE.UU., y Javier Milei, que disolvió el Ministerio de Mujeres en Argentina. Ambos líderes, señaló, encabezan gobiernos que presentan el feminismo como peligroso, inmoral o incluso como un “cáncer social”.
Además, advirtió que la llamada agenda anti-woke busca desacreditar los estudios de género y las políticas de inclusión en instituciones educativas y laborales. Esta narrativa utiliza el argumento de la «libertad de expresión» para justificar discursos de odio contra mujeres, personas LGBTIQ+ y otras minorías.
Varela Guinot subrayó que estas ideologías se han extendido hacia jóvenes varones desencantados con el feminismo, así como a sectores religiosos y clases medias afectadas por la crisis económica. Países como Hungría y Brasil también replican estas posturas conservadoras.
Finalmente, advirtió que estas políticas ya afectan los derechos reproductivos, la educación sexual, la lucha contra la violencia de género y los derechos de las personas trans.